La inflación económica mundial en aumento hasta 2024

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LA INFLACIÓN ECONÓMICA MUNDIAL EN AUMENTO HASTA 2024

El Banco Mundial señaló UN RECORTE EN EL PRONÓSTICO DE CRECIMIENTO ECONÓMICO MUNDIAL PARA 2022, pasando de 4.1% a 2.9%.

MÉXICO 7.99%, el nivel más alto en 21 años (INEGI)

EE.UU. AL 9.1%, el mayor crecimiento en 40 años (BLS)

Los efectos pospandémicos y el conflicto armado entre Rusia y Ucrania han fertilizado el aumento de la inflación mundial, según el Banco Mundial el costo de vida será mucho mayor cada vez más y se mantendrá hasta 2024.  Por si faltara algo más, la inflación profundizará la ya presente crisis de inseguridad alimentaria en muchos países.

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La doble crisis internacional que se registra, no solo trae de cabeza al Banco de México –gobernado por Victoria Rodríguez Ceja–, que de acuerdo con la mayoría de los analistas no tendrá más remedio que elevar su tasa de interés de referencia a entre 8 y 8.5% para el cierre del año.

La preocupación ahora la tiene también el propio gobierno que desde la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) encabezada por Víctor Villalobos, propone un acuerdo de emergencia con los productores agropecuarios para aumentar la producción.

Es tal el nivel de urgencia, que se ha planteado recurrir incluso a la figura de las Asociaciones Público Privadas (APP’s), tan estigmatizadas y maldecidas, en la plenitud de los tiempos cuatroteístas.

El objetivo es aumentar la producción agropecuaria para garantizar la seguridad alimentaria y mitigar la inflación en alimentos. La pandemia del Covid-19 y su prolongada permanencia más la crisis geopolítica entre Rusia y Ucrania se han conjugado y están generando una oleada inflacionaria mundial.

En ese contexto, la Sader y el Consejo Nacional Agropecuario, encabezado por el también presidente de la Unión Nacional Avícola, Juan Manuel Gutiérrez Martín, acordaron sumarse a la meta nacional de aumentar la producción del subsector bovino, porcino y avícola.

Para Estados Unidos la inflación batió en junio un nuevo récord en los últimos cuarenta años al situar su tasa interanual en el 9,1 %, según los datos publicados este miércoles por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS).

Los datos del gobierno publicados el miércoles mostraron un fuerte aumento más rápido de lo esperado en el índice de precios al consumidor en comparación con mayo, impulsado por aumentos significativos en los precios de la gasolina.

El aumento del 9,1 por ciento del IPC durante los últimos 12 meses hasta junio fue el aumento más rápido desde noviembre de 1981, informó el Departamento de Trabajo.

La energía contribuyó con la mitad del aumento mensual, ya que la gasolina aumentó un 11,2 por ciento el mes pasado y un asombroso 59,9 por ciento durante el año pasado. Los precios generales de la energía registraron su mayor aumento anual desde abril de 1980.

Si bien reconoció que la tasa de inflación era “inaceptablemente alta”, Biden argumentó que también estaba “desactualizada”, ya que no reflejaba una caída clara en los precios de la energía desde mediados de junio.

Cada autoridad monetaria y cada gobierno tendrá que ver por la economía de su país y actuar conforme a sus circunstancias. El escenario actual será complicado de cualquier forma y la protección a los trabajadores y a la población en general tendrá que contar con una mezcla entre incentivos de mercados y acción directa de los Estados. Nadie sabe qué tanto ni por cuánto tiempo permanecerá la tribulación en los mercados energéticos ni si China volverá a los confinamientos masivos por su política de cero covid, afectando las cadenas de suministro. Sabemos que la política monetaria en Estados Unidos y otras economías muy avanzadas limitará los escenarios de inversión y tiene el potencial de deteriorar la deuda y las posibilidades de exportación de las economías emergentes que, como México, tienen en el norte un motor importante de su crecimiento económico.




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